Actividades Obligatorias


FECHA DE REALIZACIÓN: ANTES DEL 10 DE JUNIO

  • Actividad 1: La inteligencia social

 Lee este artículo de Daniel Goleman y liego contesta a las preguntas

El descubrimiento más importante de la neurociencia es que nuestro sistema neuronal está programado para conectar con los demás, ya que el mismo diseño del cerebro nos torna sociables y establece inexorablemente un vínculo intercerebral con las personas con las que nos relacionamos.

Ese puente neuronal nos deja a merced del efecto que los demás provocan en nuestro cerebro —y, a través de él, en nuestro cuerpo—, y viceversa. Incluso los encuentros más rutinarios actúan como reguladores cerebrales que prefiguran, en un sentido tanto positivo como negativo, nuestra respuesta emocional. Cuanto mayor es el vínculo emocional que nos une a alguien, mayor es también el efecto de su impacto.

[…] Nuestra investigación responde a preguntas tales como: ¿Qué hace un psicópata peligrosamente manipulador? ¿Cómo podemos contribuir a la felicidad de nuestros hijos? ¿Cuáles son los cimientos de un matrimonio positivo? ¿Qué puede hacer el maestro o el líder para que el cerebro de sus discípulos o empleados funcione mejor? ¿Cómo pueden aprender a convivir grupos separados por el odio? ¿De qué modo podemos utilizar los nuevos hallazgos de cara a construir una sociedad que aliente lo que realmente nos importa?

[…] En torno a 1920, poco después de la primera explosión de entusiasmo que despertó el nuevo test del CI (cociente de inteligencia), el psicólogo Edward Thorndike definió, por vez primera, la «inteligencia social» como «la capacidad de comprender y manejar a los hombres y a las mujeres», habilidades que todos necesitamos para aprender a vivir en el mundo.

Pero esa definición deja abierta la posibilidad de concluir que la manipulación es el rasgo distintivo del talento interpersonal. Aún hoy en día existen algunas descripciones de la inteligencia social que no diferencian con claridad las aptitudes del embaucador de los actos genuinamente afectuosos y socialmente enriquecedores.

La capacidad de manipular a los demás no tiene, en mi opinión, nada que ver con la inteligencia social, porque únicamente valora lo que sirve a una persona a expensas de los demás. Convendría, por tanto, considerar la «inteligencia social» en un sentido más amplio, como una aptitud que no sólo implica el conocimiento del funcionamiento de las relaciones, sino comportarse también inteligentemente en ellas.

De ese modo, el campo de la inteligencia social se expande de lo unipersonal a lo bipersonal, es decir, desde las habilidades intrapersonales hasta las que emergen cuando uno se halla comprometido en una relación. Esta ampliación del interés va más allá de lo individual y tiene también en cuenta lo que sucede en el ámbito interpersonal… y ver más allá también, obviamente del interés en que las cosas les vayan bien a los demás por nuestro propio beneficio.

Esta visión más expandida nos lleva a incluir en la inteligencia social capacidades como la empatía y el interés por los demás que enriquecen las relaciones interpersonales. […] Los ingredientes fundamentales de la inteligencia social pueden agruparse en dos categorías: la conciencia social (es decir, lo que sentimos por los demás) y la aptitud social (es decir, lo que hacemos con esa conciencia).

La conciencia social. Se refiere al espectro de la conciencia interpersonal que abarca desde la capacidad instantánea de experimentar el estado interior de otra persona hasta llegar a comprender sus sentimientos y pensamientos e incluso situaciones sociales más complejas. La conciencia social está compuesta por los siguientes ítems:

Empatía primordial: Sentir lo que sienten los demás, interpretar adecuadamente las señales emocionales no verbales.

Síntonía: Escuchar de manera totalmente receptiva; conectar con los demás.

Exactitud empática: Comprender los pensamientos, sentimientos e intenciones de los demás.

Cognición social: Entender el funcionamiento del mundo social.

La aptitud social. El hecho de experimentar cómo se siente otra persona, o de saber lo que piensa o pretende, no es más que el primer paso, pero no basta para garantizar una intención provechosa. La aptitud social se basa en la conciencia social que facilita interacciones sencillas y eficaces. El espectro de aptitudes sociales incluye:

Sincronía: Relacionarse fácilmente a un nivel no verbal.

Presentación de uno mismo: Saber presentarnos a los demás.

Influencia: Dar forma adecuada a las interacciones sociales.

Interés por los demás: Interesarse por las necesidades de los demás y actuar en consecuencia.

Preguntas

1.  Según D. Goleman, ¿en qué consiste la inteligencia social?

2.  ¿La escuela ha atendido a la formación de la inteligencia descuidando la formación del carácter de los alumnos? ¿Es necesario desarrollar la inteligencia emocional y social?

3.  ¿Debemos concebir la inteligencia como una aptitud para adaptarse a las exigencias de un ambiente fijo y previsible?

4.  ¿Conocer el modo de ser y pensar de los demás es el primer paso para el desarrollo y la autorrealización personal?

5.       Valoración crítica del texto.

  • Actividad 2: Cuestionario

Contesta al cuestionario de verdadero-falso de la unidad, pinchando en este enlace LA INTELIGENCIA

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